Asturbulla, 08-03-2012
La enseñanza pública un peligro público, así la considera el Gobierno
La Inspectora de Educación se personó ayer miércoles en el Colegio Público Jovellanos de Gijón -por mandato del Inspector Jefe, que a su vez había recibido la orden de la Consejera de Educación- con el objetivo claro de buscar motivos para abrir un expediente al Director; Mario Suárez del Fueyo.
El motivo esgrimido -según la Consejera- es que al estar de baja no puede dirigirse ni a la Consejera, ni a los Directores Generales, ni a la Alcaldesa, ni a ninguna autoridad para reivindicar y demandar la finalización de las obras del Colegio y que no puede denunciar en la prensa los incumplimientos del Gobierno Cascos.
La realidad es bien otra y a lo largo del registro realizado en el centro -actas del Claustro, del Consejo Escolar, Reglamento de Régimen Interior...- lo que quedó claro, no es el hecho de que el Director esté de baja, esto es tan así, como que la Consejera lo consideró interlocutor válido, a pesar de la baja, hasta el día uno de febrero, fecha en que se abrió el Comedor Escolar; lo que molestó a la Consejera según la Inspectora -que aportaba un dossier con los escritos que habían sido enviados desde el Centro- es el tono reivindicativo y exigente e insistente del Director a una superiora jerárquica que exige, ante todo, "obediencia debida".
Entre otras lindezas la Inspectora dio orden de que quedaba prohibido terminantemente dirigirse a la Consejera estando de baja; reivindicar la unificación del Jovellanos y Cabrales, reclamar que se colocaran las antiguas cerámicas del año 1925.
Y ya para reír sino fuera un ataque directo a la libertad de expresión, a la enseñanza pública y, sencillamente, a los principios democráticos más elementales, prohibió que las resoluciones del Consejo Escolar se hicieran públicas, demandando que dicha prohibición se estampara en el Reglamento de Régimen Interior
Por último, La Inspectora dio orden de que el citado registro y el correspondiente ataque no fuera conocido más que por el destinatario objeto de las amenazas, el Director, bajo el riesgo de expediente disciplinario.