martes, 5 de abril de 2011

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

Peligran los puestos de 5.000 maestros y profesores interinos
La consejera Rigau estudia si amplía la jornada de clase del profesorado para reducir eventuales

Las concreciones en torno al obligado recorte de las cuentas de la Consejería de Enseñanza están por caer. Al menos las referidas al capítulo de personal. En el punto de mira están los cerca de 9.000 profesores interinos, el 13% de la plantilla de los centros públicos, formada por casi 68.000 docentes.

La consellera Irene Rigau sopesa diferentes posibilidades. Por un lado, anular el acuerdo al que se llegó en 2005 con CCOO que redujo la jornada lectiva de los maestros (es decir, las horas de clase, no el tiempo de permanencia en la escuela) de 25 a 23 horas setmanals, i que va comportar la creació d'uns 2.500 llocs de treball que ara, amb la marxa enrere, es perdrien. Si se aplicara una medida similar a la secundaria, y si se exigiera al profesorado 21 horas semanales de clase en lugar de las 18 actuales (en vigor desde los años 90), se podría prescindir de 2.500 docentes más, según cálculos de los sindicatos .

Hay, sin embargo, dos alternativas más sobre la mesa: la supresión de la sexta hora de clase diaria en el primer ciclo de primaria (6 y 7 años) o el pago de horas extras a los que acepten dar más horas de clase. Ambas apuntan en la dirección de adelgazar la nómina de eventuales.

CLIMA irrespirable / Enseñanza no dice nada, pero el clima en los centros resulta «irrespirable», según un inspector. «Todos se sienten amenazados, o en sus lugares de trabajo o en los proyectos que llevan a cabo».

Además de los interinos, que ocupan una plaza durante todo un curso, también se verán afectados los sustitutos, los que no figuran en la plantilla, pero que cubren las bajas por días, semanas o meses del personal funcionario y eventual.A principios del mes de febrero los sustitutos eran 6.728. Estos se verán desplazados por los interinos que pierdan su puesto de trabajo y que tienen preferencia de acceso.

Rigau no ha ocultado a los sindicatos que exploraba la posibilidad de derogar los acuerdos sobre la reducción de la jornada lectiva, aunque hay quien sostiene que se inclinará por la supresión parcial de la sexta hora, cuyos efectos sobre la plantilla que serían más ligeros.

La ley de educación de Catalunya (LEC) también le da cobertura para poner en marcha una fórmula que ensayó sin éxito el anterior consejero, Ernest Maragall, el curso 2009-2010, cuando intentó que el profesorado realizara horas extras voluntarias y remuneradas ante la imposibilidad de contratar los enseñantes que necesitaba para atender el crecimiento del alumnado. Los sindicatos se plantaron, pero fue la oposición de los directores de los centros, que vieron graves inconvenientes organizativos en la propuesta, elque hizo aparcar la idea.

Maragall recurrió a un ajuste estructural, haciendo una interpretación restrictiva de la composición de las plantillas y recolocar un millar de docentes en otros lugares, incluidos los que desarrollaban su labor en los servicios educativos, sin contacto diario con las aulas. Rigau ya no puede jugar esta carta, agotada. Y las proyecciones de Enseñanza, que ha incrementado la oferta para el curso 2011-2012 en 12.000 plazas, indican que necesitará un millar de docentes más para los que no tiene presupuesto.

1 comentario:

  1. En nuestro país, Cataluña es la punta de lanza en la profundización y aplicación de las políticas neoliberales en la enseñanza. El tripartito aprobó la normativa(LEC) y su desarrollo sobre "Autonomía de los centros " y "Directores Escolares" que orientan el sistema educativo hacia el modelo anglosajón ( Reino Unido y EE.UU.)modelo ya fracasado. Ahora el gobierno de CIU, recorte tras recorte está convirtiendo la enseñanza pública catalana en un campo de sal.
    Conviene pues, a quienes estén por la defensa de la enseñanza pública, estar atentos y preparar la resistencia en la medida de lo posible porque lo que pasa allí hoy ocurrirá aquí mañana si no somos capaces de evitarlo.

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