domingo, 4 de noviembre de 2012

SOBRE LAS "OCURRENCIAS" DEL MINISTRO WERT


WERTCILIDAD Y CATATONÍA



Muchas voces se han oído desde que se publicó el anteproyecto de la LOMCE. Curiosamente, la más sonora de todas ha sido la voz del ministro de Educación. José Ignacio Wert se ha preocupado de lanzar cada día una frase cargada de la fina ironía que dicen que le caracteriza, por donde se aparece, en iluminada epifanía, la ideología exclusivista que representa. A pesar de que el ruido de los docentes no ha sido poco, él ha contribuido, un día sí y otro también, a estimularlo. Mucho ruido, demasiado ruido. “Que hablen de mí, aunque sea mal”, habrá pensado el ministro. Sabemos que sí se ha acostumbrado a las críticas en el cargo, afirmación que no deja de ser otra bomba incendiaria. Pero si se piensa mal (es cuando se suele acertar), estas frases, que han dado en llamarse imwertcilidades -neologismo acuñado para referirse a las “ocurrencias del ministro Wert”-, no son simples meteduras de pata de tertuliano neocon. Este proceder no es fruto de la casualidad, sino de la causalidad: “Mientras hablan de mí no lo hacen de otras cosas”. Así, creo que podríamos hablar más bien de wertcilidades.

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