martes, 10 de marzo de 2009




09-03-2009
Todos a la huelga de enseñanza del día 25 de marzo
De cómo la Comunidad de Madrid hace de la educación pública un gueto
Loïc Caballero
Rebelión
La Comunidad de Madrid, apoyada por la Iglesia, abre el camino de la segregación en la escuela. A su escala, genera la barrera racial y de clase por medio del sistema educativo.
Creando la barrera entre clases
El gobierno de Esperanza Aguirre no tiene en ninguna estima la enseñanza ya que es la Comunidad que menos presupuesto destina a la educación y, mucho menos, manifiesta interés en enseñar desde la libertad conciencia a sus ciudadanos, desde el momento en que cada vez aporta más dinero a la educación privada-concertada, red educativa de la que la Iglesia Católica controla el 89%. Ahora queda por demostrar cómo los alumnos con necesidades educativas especiales (normalmente inmigrantes e hijos de trabajadores) son concentrados en verdaderos guetos en las escuelas públicas, mientras que la gran mayoría de los alumnos sin problemas educativos son orientados a las escuelas de los curas.
Ofrezcamos los fríos datos, para posteriormente ofrecer una explicación de cómo se construye a conciencia esta realidad. Así, siendo el porcentaje de educación privada y privada-concertada de un 46,1% en la Comunidad de Madrid, los centros públicos absorben el 77,6% de los estudiantes inmigrantes, el 79% de los alumnos con necesidades educativas especiales (ACNEEs) y el 69% de los alumnos de garantía social1, no respetándose ningún tipo de proporcionalidad. Al parecer no todos somos hijos del Señor en la misma medida.
Cómo se crea la muralla
Existe un argumento repetido hasta la náusea por la caverna, que es que los padres tienen el derecho de elegir el centro, incluso la religión, en los que se educa a sus hijos, y con dinero público.
Aunque nos podríamos dedicar a deshacer el argumento de que los padres tienen derechos a elegir la religión o la ideología de sus hijos2, no será necesario, sino que mostraremos que es público y manifiesto que todos los padres no pueden elegir la escuela de sus hijos… si es privada. Así, la Comunidad de Madrid no crea escuelas infantiles públicas (lleva 8 años sin construir ninguna), aunque todos los años haya 30.000 solicitudes de escuelas infantiles públicas que se quedan sin respuesta por parte de la administración de Esperanza Aguirre. Entonces este gobierno reaccionario dota de un bono a los padres para que paguen una escuela infantil privada. Y ya está hecha la trampa, pues como suele decirse “quien golpea primero, golpea dos veces”. Ahora, serán los alumnos que han sido escolarizados en centros privados-concertados los que no querrán separarse de sus compañeros y de sus profesores, con lo que ya tendremos una selección realizada desde la más tierna infancia, pues estos centros privados suelen ofertar todos los niveles del sistema educativo obligatorio.
Esta política de división es continuada desde una verdadera lógica militar, pues como es bien sabido, a quien primero toma posición en terreno será difícil expulsarle, como nos alecciona el “Arte de la guerra” del Sun-Tzu. De este modo, la Comunidad de Madrid regala parcelas de suelo público a centros privados-concertados en los nuevos desarrollos urbanísticos antes que levantar centros públicos. Esta práctica está muy generalizada en los ayuntamientos del PP: segundo elemento de la construcción de una escuela segregadora.
Ahora que hemos orientado a los alumnos en general hacia la educación privada-concertada, falta separar, segregar, discriminar a los hijos de los ricos de los de los trabajadores. En las escuelas e institutos privados-concertados este proceso se realiza desde el momento en que ofertan voluntariamente clases de refuerzo de inglés, informática, etc. en horario escolar a precios comprendidos entre los 50€ y los 170€ mensuales, desde el momento en que el coste del comedor es un 50% superior en los centros concertados que en los públicos, desde el momento en que a los alumnos se les obliga a comprarse uniformes bastantes caros. De este modo, el INE cuantifica que el coste anual de un alumno en la educación pública alcanza 658€ y los de los centros privados 1.433€, con lo que los hijos de las familias no pudientes quedan excluidos de los centros privados-concertados3. Dios admite el Diablo, la separación en sus centros, siempre que sea rico y blanco4.
La necesaria publicidad de la obra de segregación
Por último, la Comunidad de Madrid, por medio de un examen en los niveles de 6º de primaria y 3º de la ESO, remata la faena de crear una escuela reproductora de la división de clase. Cuando se comparan los resultados de los centros educativos, cuando se quiere poner a competir centros donde sólo se admiten alumnos sin dificultades especiales y otros donde van a parar alumnos que en sus países de procedencia no han estado escolarizados, o lo han estado irregularmente, y alumnos a los que sus padres hartos de trabajar todo el día no les han podido ofrecer tanto apoyo y amor en forma de dinero.
La Comunidad de Madrid se ha especializado en establece un ranking entre centros, que los medios de comunicación dan a conocer a los cuatro vientos. Las conclusiones de tal examen nunca derivarán en medidas de atención a los alumnos con peores resultados, sino que sólo sirve para que los padres que tienen dinero para elegir, sepan dónde llevar a sus hijos, impidiéndoles que se mezclen con los “malolientes hijos de obreros”. En ningún momento se pretende reforzar plantillas en los centros que tienen peores resultados en los exámenes o dotarles de mejores medios materiales. Al revés, los centros que segregan son premiados, cuestión que se observa cuando sabemos que los institutos de la CM tendrán 2 millones menos de euros para gastos corrientes este año, pero a los centros concertados se les suben los Gastos variables en un 3,3%(aparte del 1,5% aumentado en la partida de Otros gastos, por si han de hacer arreglos más estructurales).
El examen es para demostrar que los que han tenido menos posibilidades de estudiar, saben menos, y los que han tenido mejores oportunidades para aprender, pues saben más. Así, en lugar de concluirse que los miserables saben poco, se nos dicen que hay pobres porque saben poco, que es lo mismo que decir que son pobres porque no tienen el buen gusto de comer caviar y conducir Mercedes, y toda la opresión de clase queda bien justificada: los pobres tienen lo que se merecen. Sólo queda publicitar la obviedad, impedir que a los que la vida les ha tratado peor puedan acceder a una mejor educación en los selectivos centros privados, o no destinar dinero a los centros con peores resultados, y voilá: tenemos a los niños bien segregados, como Dios manda.
Huelga por la igualdad de oportunidades en una escuela pública, laica y de calidad
Para nosotros la solución a los problemas de la educación se alcanzaría reduciendo las ratios por clase, para que los alumnos tengan una atención más personalizada, ya que es evidente que con esta medida se conseguiría que todo el mundo avanzase más rápido. No habría mayor problema en que los alumnos fueran en su amplia mayoría a la escuela pública, pues si nosotros demandamos que no existan escuelas privadas-concertadas, es porque queremos que todos los alumnos, sin excepción, se matriculen en la pública, y que convivan los alumnos autóctonos con los de origen inmigrante en igualdad de condiciones, los de alta renta con los que el capital les ha deparado precariedad. No, a los profesores de la educación pública que hemos acreditado vía dura oposición nuestra valía para enseñar, no se nos van a caer los anillos por educar a los alumnos que más necesidades tienen. Nos honra. Estamos encantados de enseñar a los renglones torcidos de Dios, aunque sepamos que los progresos que presenten sean muy reducidos, y nos puedan conducir a la frustración. Nos honra. Como también nos honra considerar que es mejor profesor el que lleva a un alumno de un nivel de 2 a otro de 6, que el que lleva a uno de un nivel 7 al 9. Sin duda, el primer profesor es el que más energía gasta y mejores resultados obtiene para el progreso del género humano. Además, es justo que los buenos profesores tengan que afrontar los trabajos más difíciles... pero apoyados por la administración.
Queremos a todos los alumnos ACNEE´s, a todos los alumnos inmigrantes y a todos los que desde la cuna no lo han tenido fácil, en la escuela pública, pero también a los que no han sufrido los infortunios del destino... pero eso sí, destinando más medios y más profesores a quienes más lo necesitan.
Y, sí, no escribimos como los pusilánimes, para hacernos terapia contándonos los unos a los otros nuestras penas. Nosotros escribimos para llamar a la huelga. Y es que este miércoles 25 de marzo los maestros y profesores de la Comunidad de Madrid estamos convocados a la huelga, para que los profesores seamos respetados por los diversos gobiernos y se nos dote de todos los medios necesarios para llevar a cabo la labor más importante de la sociedad, para que todos los alumnos tengan los mismo derechos, para que se acabe el apartheid educativo que están organizando.
Loïc Caballero es profesor en Filosofía y miembro del Colectivo de profesores de Trabajadores y Jóvenes por la República

(El artículo tenía una primera parte que suprimí para que no fuera tan largo )

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