domingo, 14 de octubre de 2012

PROPUESTA PARA DEBATE


HACIA UNA HUELGA GENERAL  CONTINUADA EN LA ENSEÑANZA
En la Asamblea multitudinaria del 25 de Septiembre, celebrada en el salón de actos del IES Sagasta, se oyeron algunas  voces que proponían elevar la intensidad de la protesta mantenida con el encierro con diversas propuestas de huelga. Estas voces no deberían ser ignoradas por el mero hecho de que sus propuestas puedan parecer precipitadas, que lo son en estos momentos.
La magnitud de la catástrofe que se avecina sobre la enseñanza pública es de tal dimensión que sólo con una movilización generalizada y sostenida en el tiempo puede hacérsele frente. A los planes de recorte generalizados se suma ahora la reforma educativa LOMCE. Su aprobación con toda seguridad en este mismo curso, y su implementación y desarrollo, si el actual gobierno cuenta con tiempo suficiente para ello, supondrá el certificado de defunción de la enseñanza pública que sobrevivirá como residual para atender a los escolares de las zonas y de los sectores sociales que desprecie, por no ser susceptibles de negocio, la enseñanza privada.
Hemos de ser conscientes de que las movilizaciones parciales o de media y baja intensidad , necesarias para dar respuesta inmediata a las agresiones que se vienen produciendo, son asumidas por las Administraciones educativas como una molestia a  sobrellevar pero no tienen la fuerza suficiente para impedir las extraordinarias medidas de recorte que están estrangulando a la enseñanza pública y mucho menos para tumbar una reforma ideológica como la LOMCE que el gobierno está firmemente decidido a llevar a cabo.
Hoy en día hay múltiples luchas y movilizaciones en todo el estado pero están fragmentadas sectorial y geográficamente. No son estériles, al contrario, están suponiendo tomas de posición muy importantes. Sirven para denunciar la desatención y el desmantelamiento de la enseñanza pública; para dar respuestas inmediatas a las agresiones, día sí día también, que se producen; para fortalecer y aumentar el compromiso personal; para extender la conciencia y el espíritu colectivo de lucha; para unir a toda la comunidad educativa haciendo piña en pos de objetivos comunes; para acumular fuerzas que permitan entablar luchas más duras y contundentes, en definitiva. No es poco.
Pero serán baldías si se quedan en el marco actual, si no trascienden el ámbito local y sectorial y no confluyen en una movilización estatal, una movilización continuada y contundente, una huelga general y continuada que abarque todos los sectores educativos, desde infantil a al universidad, y a todas las CCAA al mismo tiempo. Cada movilización, por parcial o sectorial que sea inicialmente no puede por menos que apuntar a la necesidad de extenderse, de juntar fuerzas y de confluir para llegar a una verdadera huelga general.
Ese papel de dinamizar, extender y hacer confluir las luchas hasta ahora dispersas puede y debe ser desempeñado por las organizaciones sindicales. ¿Cómo? Impulsando la discusión y el debate en asambleas abiertas a toda la comunidad educativa, recogiendo y unificando las propuestas que vayan surgiendo y elevándolas a sus órganos estatales para que coordinen, a nivel nacional, todo ese proceso de preparación. En concreto, crear las condiciones favorables, desde abajo, desde las bases, para convocar la movilización. Todo lo contrario de convocatorias desde arriba a toque de corneta.
Una cosa debe quedar clara para todos: de nada servirán la sucesión de concentraciones “verdes”, los encierros más o menos prolongados, las manifestaciones testimoniales. Sólo la paralización del sistema educativo  podrá echar atrás los planes de recorte generalizados y la LOMCE. Y paralizar ell sistema educativo solo será posible con la huelga general indefinida.
J.A. Balbuena

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